PSICOLOGÍA, MINDFULNESS Y SALUD

 

¿QUÉ ES MINDFULNESS?                              

El pasado ya pasó y no tiene vuelta, el futuro nunca llega porque cuando llega es presente; la única realidad real es el presente, ese momento pleno, simplemente real, en el que mente, cuerpo y espíritu están sincronizados, es el momento perfecto simplemente porque es lo que es. El regresar una y otra vez, de manera amable y consciente, a ese espacio de apertura e intimidad con nuestro momento presente, es la invitación que nos hace la práctica de Mindfulness.

Algunas de las definiciones son:

“Darse cuenta, de la experiencia presente, con aceptación”.  (Germer)

“Prestar atención de manera particular, como propósito, en el momento presente y sin juicios mentales” (Kabat Zinn, J.1994, p.4).

“La capacidad humana universal y básica, que consiste en ser conscientes de los contenidos de la mente, momento a momento”   (Simón, V. 2007, p.8)

“Conciencia Plena es mantener viva la consciencia en la realidad presente”. (Hanh,T.N. 1976,p.11).

“Estar frente a la desnuda realidad de la experiencia, observando cada evento como si estuviera ocurriendo por primera vez” (Goleman, D.  1988, p.20).

La práctica de mindfulness/meditación, aun cuando hay muchos distintos tipos de meditación y muchas distintas prácticas a las que les llamamos meditación, no es una práctica que tenga como objetivo la relajación, la mente en blanco. No es entonces, un modo de escapar de la realidad como piensan algunos; al contrario, su objetivo es permitirnos ver la realidad como es, desenmascarando las causas profundas de nuestro sufrimiento y despejando nuestra confusión mental. Consiste  básicamente en regresar una y otra vez, a la experiencia más inmediata de la realidad del momento presente, de manera  amable y sin juicio.

Beneficios:

  • Estar plenamente en el presente, en el aquí y ahora
  • Observar pensamientos y sensaciones desagradables tal cual son
  • Conciencia de aquello que se está evitando
  • Conexión con uno mismo, con los demás y con el mundo que nos rodea
  • Mayor conciencia de los juicios
  • Aumento de la conciencia de si mismo  
  • Menor reacción frente a experiencias desagradables
  • Menor identificación con los pensamientos (no soy lo que pienso)
  • Reconocimiento del cambio constante (pensamientos, emociones y sensaciones que vienen y van)
  • Mayor equilibro, menor reactividad emocional
  • Mayor calma y paz  
  • Mayor aceptación y compasión de si mismo

Los elementos clave del mindfulness son los siguientes:

–        No conceptual: centrarse en las sensaciones y no en los pensamientos implicados.

–        Centrado en el presente.

–          No valorativo: concentrarse en cómo es aquí y ahora, no cómo se desearía que hubiese sido o cómo fue en el pasado.

–          Intencional: con la intención de centrarse en algo y volver a ello si la atención se distrae por cualquier motivo.

–          Observación participativa: debe implicar la mente y el cuerpo.

–          No verbal, sino emocional y sensorial.

–          Exploratorio: abierto a la experimentación sensorial y perceptiva.

–          Liberador: al vivir la experiencia vivida plenamente gozamos de una experiencia de libertad.  

MINDFULNESS Y PSICOLOGÍA CLÍNICA

Puesto que habitualmente nuestra mente se encuentra siempre divagando de una cosa a otra, el primer objetivo de la práctica de mindfulness es calmar la mente, aquietarla. Para lograr esto, se entrena la mente mediante la meditación concentración, en la que se utiliza como “objeto” de meditación nuestra respiración.

 El mindfulness plantea un punto de vista complementario con los recursos clínicos convencionales. La atención e implicación activa en el momento presente es congruente con el modo de hacer en la terapia cognitivo conductual. Donde sí puede producirse un cierto contrasentido es en el interés por aceptar las sensaciones y los elementos vividos frente a controlarlos. Esto es especialmente relevante en el caso de las respuestas emocionales así como en el aquellos problemas derivados de disfunciones psicofisiológicas. Resulta especialmente evidente que algunas funciones no están sujetas a control verbal, por ello sólo mediante experimentación real se puede ejercer un cierto aprendizaje sobre ellas y esto sólo es posible si hay una buena experimentación, una buena observación mindfulness.

La meditación mindfulness puede resultar especialmente beneficiosa para las personas que padecen trastornos de ansiedad, estrés, depresión, preocupación crónica, dolor crónico, entre muchas otras.

Con su origen en prácticas de Meditación de más de 2500 años, la ciencia y los profesionales están comenzando a descubrir de manera notable que Mindfulness es una gran promesa, no solo para el desarrollo personal, sino también para mejorar la relación terapéutica. Mindfulness está demostrando ser un abordaje muy poderoso para enriquecer cualquier forma de psicoterapia y constituye un componente central en muchos de modelos de tratamiento empíricamente validados.

Se trata de una herramienta de eficacia demostrada para el adecuado manejo de las emociones, integrada en lo que se ha denominado “Terapias de 3ª generación” y la investigación científica más reciente sugiere que puede incrementar notablemente la eficacia de otras formas de psicoterapia, como se puede comprobar fácilmente gracias a las cada vez más sofisticadas técnicas de obtención de imágenes cerebrales mediante RMF y PET, que nos permiten medir la calidad y cantidad de los cambios estructurales que tienen lugar tras su aplicación.