Terapia de pareja (III) Cúando y por qué acudir

Son numerosos los motivos por los que una pareja termina acudiendo a terapia, tan numerosos como parejas existen. Cada una tiene su propia idiosincrasia y en su funcionamiento se pueden encontrar con dificultades que no son capaces de resolver. Cada pareja tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles, lo que una es capaz de resolver otra pareja está a años luz de poderlo hacer, ya sea en diferentes áreas de su relación o en situaciones externas. Cada una posee sus recursos individuales y de equipo que las hacen fuertes en algunos aspectos y muy vulnerables en otros.

Sin embargo, existen situaciones que pueden hacer que un buen número de relaciones necesiten ayuda en algún momento de sus vidas, asuntos que nos pueden ocurrir a todos, porque al final, una relación es compleja y carece de un libro de instrucciones donde poder apoyarnos cuando algo falla. A continuación, paso a detallar aquellos conflictos con los que más suelo encontrarme en consulta y que hacen que una relación esté al borde del colapso. He de decir que en numerosas ocasiones una pareja acude a consulta de pareja después de que haya transcurrido mucho tiempo desde el inicio de los problemas, los estudios dicen que de media incluso cinco años después. De esta forma cuando llegan, la tensión, la desilusión y la desesperanza ya está muy instalada en ellos. Es normal que a veces cueste tomar la decisión, creemos que podemos hacerlo por nosotros mismos, que el tiempo hará que todo se arregle, o existe la resistencia a acudir a un especialista por tratarse de asuntos íntimos que no a todo el mundo le resulta fácil exponer, absolutamente comprensible. Sin embargo, afortunadamente cada vez más nos enfrentamos a la necesidad de encontrar soluciones en nuestras relaciones de pareja y las mentes están más abiertas a recibir ayuda, tal y como lo haríamos con nuestro médico. Porque, cuando las cosas no funcionan en pareja, el dolor puede llegar a ser tan intenso y la situación tan frustrante para ambos que pude llegar a afectarnos a nivel físico. Todo en el ser humano está conectado.

Los problemas ante los que nos enfrentamos son:

  • Comunicación. “Ya no hablamos el mismo idioma”, “no me entiende o no nos entendemos”, “antes hablábamos y ahora ni nos miramos”, “siento que no me escucha”, etc. Estos son algunos ejemplos de quejas en relación a la comunicación. Se ha generado tanta distancia entre ambos que la comunicación ha pasado a ser un reto en ocasiones muy difícil de superar. O por otro lado la falta de conversación, de encuentros entre ellos para compartir experiencias, fuerza dicha distancia. Puede pasar que ante un determinado tema no se consigan acuerdos, o se discuta de forma que se aleje al otro en lugar de acercarle a nosotros. Existen muchos más ejemplos, más adelante dedicaré un artículo a ello.
  • Celos.Uno de los temas estrella. Falta de confianza, posesividad, control y dependencia. Complicado tema de tratar, pero con perspectivas de éxito si se trabaja con constancia y compromiso.
  • Infidelidad.Otro de los grandes. Merece capítulo aparte y así lo haré. Los motivos también son de lo más florido. Aquí hay que prestar atención al grave daño que se hace a los cimientos de la relación, al contrato de pareja, donde una vez acordamos ser fieles. Restablecer la confianza es otro de los grandes retos a trabajar en la terapia.
  • Sexualidad.No sólo aquello que engloba las relaciones sexuales, sino también todos aquellos aspectos que tienen que ver con la intimidad.
  • Familia política. Puede parecer un tema poco importante pero puede llegar a causar estragos en la relación si no se maneja con eficacia.
  • Labores domésticas y de convivencia. Por el motivo que sea, se hace imposible realizar un reparto que satisfaga a amos, siempre hay uno que se queja de que hace más y otro que se queja de que no se valora lo que hace. Elaborar un plan eficaz se ha convertido en un foco de peleas y reproches. La negociación es imposible.
  • Mejorar la relación. En menor número, pero no menos importante está aquella pareja que desea mejorar en algún aspecto, no porque tengan conflicto, sino porque desean aprender recursos y estrategias para avanzar todavía más y mejor. Es admirable que se haga este trabajo y no esperar al estancamiento, pero soy consciente de lo difícil que es darse cuenta.

 

Podría mencionar la economía, pero puede englobarse en los problemas de convivencia o de negociación. Como muchos más menos evidentes que generan tensiones entre ellos. Suele ser muy común también que acudan porque sienten que se acaba el amor, poder salvar la relación de alguna manera antes del tan temido divorcio.